domingo, 9 de junio de 2013

Agonía

Tiemblo al pensar que debo renunciar Tiembla mi voz Tiembla mi ser entero, con este silencio tuyo Que me dice: adiós. En mis manos no está la libertad de detenerte Ha desaparecido aquella alegría Y en su lugar la agonía carcome mi alma entera. ¿Cómo verte sin temblar de frio? ¿Cómo disimular mi angustia interna? Si con mis lágrimas resucitará aquel idilio tuyo y mío. Mi agonía no sería mi muerte, Mi agonía seria la salvación de esta triste alma que muere. Luz verde.

No hay comentarios: